Now, this is one lovely song:
If you like where you’re living . . .
If you like what you do . . .
If you like what you’re seeing . . .
When you’re lookin’ at you . . .
If you like what you’re saying . . .
When you open your face . . .
Then you got the right feeling.
You’re in the right place.
miércoles, mayo 25, 2011
viernes, mayo 20, 2011
De puntitas
Mi mamá es una gran mamá. Sé que el 99% de la gente dirá lo mismo, en unos casos cegados por el amor, en otros poquísimos será la irrefutable verdad.. y esta.. pues es una combinación de ambos casos.
Así que: mi mamá es una gran mamá, lo asevero.
Con el pasar de los años y tal vez con la breve, pero saludable distancia que ahora existe entre nosotras, lo confirmo y atesoro. Es alguien que estoy segura, nació para ser mamá, que ha disfrutado (en lo posible) cada una de las etapas de sus hijos y que ha hecho lo mejor que está en ella para no meter tanto la pata. Veo que eso de ser mamá es una cuestión de instinto, pero también de verdadera vocación, y a pesar de la inevitable connotación machista que conlleva el considerar la vocación de alguien el únicamente ser mamá, yo estoy segura que, en una gran parte, es lo de ella. Finalmente vocaciones pueden haber variadas, una de las de mi mamá si duda alguna fue ejercer su maternidad al máximo y afortunadísimamente para mi hermano y para mí, nos tocó caer en sus manos.
Me encontré el audio de De Puntitas, un programa conducido por Emilio Ebergenyi que se transmitió por Radio Educación hace mucho años ya, cuando suservilleta estaba chica. Mi mamá nos despertaba con él, así que cada mañana en vez de escuchar una alarma, lo primero que oía era esto:
Me recordó a mi mamá obviamente, y aunque el fin de esta (ahem, cursilina) entrada era únicamente compartir la entrada de De Puntitas, no pude evitar llevarlo al campo de mi Amacita de Maíz:
.. a quien quiero muchotote.
P.D. Ya entrados en la onda nostálgica, he de decir que me encantaba que aún pidieran que les ESCIBIERAN cartas en los programas. Todo bonito con el Correo Postal.
Así que: mi mamá es una gran mamá, lo asevero.
Con el pasar de los años y tal vez con la breve, pero saludable distancia que ahora existe entre nosotras, lo confirmo y atesoro. Es alguien que estoy segura, nació para ser mamá, que ha disfrutado (en lo posible) cada una de las etapas de sus hijos y que ha hecho lo mejor que está en ella para no meter tanto la pata. Veo que eso de ser mamá es una cuestión de instinto, pero también de verdadera vocación, y a pesar de la inevitable connotación machista que conlleva el considerar la vocación de alguien el únicamente ser mamá, yo estoy segura que, en una gran parte, es lo de ella. Finalmente vocaciones pueden haber variadas, una de las de mi mamá si duda alguna fue ejercer su maternidad al máximo y afortunadísimamente para mi hermano y para mí, nos tocó caer en sus manos.
Me encontré el audio de De Puntitas, un programa conducido por Emilio Ebergenyi que se transmitió por Radio Educación hace mucho años ya, cuando suservilleta estaba chica. Mi mamá nos despertaba con él, así que cada mañana en vez de escuchar una alarma, lo primero que oía era esto:
Me recordó a mi mamá obviamente, y aunque el fin de esta (ahem, cursilina) entrada era únicamente compartir la entrada de De Puntitas, no pude evitar llevarlo al campo de mi Amacita de Maíz:
Una gran mamá.
.. a quien quiero muchotote.
P.D. Ya entrados en la onda nostálgica, he de decir que me encantaba que aún pidieran que les ESCIBIERAN cartas en los programas. Todo bonito con el Correo Postal.
viernes, mayo 06, 2011
One Art
The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.
Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.
Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.
I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.
I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.
--Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster
Elizabeth Bishop
Elizabeth Bishop
