miércoles, noviembre 28, 2012

Las cuatro de la madrugada



Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.




Wislawa Szymborska
De "Llamando al Yeti" 1957

lunes, octubre 29, 2012

Del choque, huída y la impunidad que le rodeó.

Ayer fuí víctima de un hit and run. Mientras circulaba en Ejército Nacional de centro a poniente, y al cruzar periférico, un automovilista manejando un Audi A3 negro con placas del estado de México: MLF (algo más que desafortunadamente no apunté) me embistió después de pasarse sin más ni más, un semáforo en rojo. Cabe mencionar que el conductor orgulloso portador de una playera de las Águilas del Ámérica, no sólo se pasó el alto, sino que venía completamente distraído, dado que venía buscando algo (que evidentemente era más importante que prestar atención al camino) en el suelo de su coche.

 Una vez que golpeó mi coche en la puerta detrás del conductor, y al reclamarle de coche a coche, se limitó a decirme que "no fuera exagerada, y que ni le había paso nada". Nada, decía, a pesar de enseñarle que tenía completamente sumida la puerta trasera, se limitó a considerar que eso no era gran cosa. Le dije que se bajara, a lo que me respondió que sí, sólo que no ahí ya que obstruíamos el tráfico, y que estábamos frente al Hospital Central Militar.  Cuando avancé un poco para orillarme, el hombre decidió aplicar la huída dejándome en plano crucero, con semejante golpe y nadie a quién reclamarle. Nadie a pesar de que había no uno sino CINCO policías, de los cuales NINGUNO se percató ya no de la infracción al pasarse el alto, ni de ir sin cinturón de seguridad,  hablando y buscando algo en el suelo sin prestarle la mínima atención al camino, sino del choque que acababa de ocurrir en sus narices.

Inmediatamente después de que huyera, fuí con los policías para decirles lo que había pasado, que mientras ellos se dedicaban a comer tacos en el camellón, me habían golpeado y huído impunemente, a lo que el policía I. Gutiérrez de la patrulla P16-04 de Polanco, Miguel Hidalgo se limitó a decirme  que "ya no se podía hacer nada, porque como ni tráfico había, que no había caso en perseguirlo, segurito ya se había ido tendido. A lo mucho, lo puedo radiar y a ver si alguien lo ve." Imposible alcanzarlo en una patrulla o motocicleta después de menos de un minuto de que hubiera huído.

Finalmente, los tres policías de tránsito y dos de prevención se cruzaron de brazos y se limitaron a irse a la siquiente calle sin mover un dedo.

No pretendo hacer justicia a través de este medio, sino narrar lo que me ocurrió.Entiendo que mi reacción fue igualmente mala y retardada, al no tomar los datos del conductor e impedir que se fuera impune, puedo culpar a los nervios (que sí tenía y muchos), al coraje, a la distracción, ingenuidad o simple estupidez. Esa es mi parte y la asumo, sabiendo que ahora no podré denunciarlo oficialmente, sino limitarme a una descripción somera. Sin embargo, mientras esperaba la llegada de mi ajustador, y observaba la retahíla de cámaras, patrullas, patrulleros, motociclistas y policías de a pie, pensé que en concreto de qué sirve tanta parafernalia si a la hora de la necesidad efectiva, su reacción es de pasividad y desidia ante quienes los necesitamos.

Siempre he admirado la labor de los cuerpos de seguridad, y considero que es muy fácil opinar desde fuera, criticar a quienes hacen un servicio a la comunidad y se enfrentan a las situaciones más críticas y peligrosas, como es el caso de la Policía del GDF. Sin embargo, en este caso vivido en primera persona, no me deja sino un mal sabor de boca ante el empeño en perpetuar los estereotipos de impunidad, indiferencia, pasividad e idnolencia de los policías viales y de prevención que se supone, deberían estar ahí para hacer otra cosa que estar a la caza de verificaciones vencidas.

Igualmente reflexiono sobre la mentalidad de un conductor, quien a todas luces tendría un seguro con qué pagar un deducible mínimo, y a quien lo único que se le demandaría sería asumir la responsabilidad de un golpe que claramente pudiese haber sido mil veces peor. Sin embargo ni siquiera eso pudo hacer. Prefirió irse y así sentir que había librado una victoria ante algo de lo que él no se sintió TAN reposnable. una distracción a cualquiera se le pasa, gente exagerada. Seguramente se rió de esto, y pensó que pobre vieja loca. Nunca un ápice de concienca y responabilidad al respecto. Me imagino que tal y como pretendió, llegó a tiempo para ver el partido de sus Águilas, al cual evidentemente no podía faltar.

Mi golpe me lo quedo yo, lo pago yo, y mi coraje lo saco por acá.






viernes, agosto 17, 2012

Desdicha


Un día comprendió cómo sus brazos eran solamente de nubes;
Imposible con nubes estrechar hasta el fondo un cuerpo, una fortuna.
La fortuna es redonda y cuenta lentamente estrellas del estío.
Hacen falta unos brazos seguros como el viento, y como el mar un beso.
Pero él con sus labios,
Con sus labios no sabe sino decir palabras; Palabras hacia el techo,
Palabras hacia el suelo,
Y sus brazos son nubes que transforman la vida en aire navegable.


Luis Cernuda.

Te quiero

De nuevo lo pongo aquí porque me gusta mucho. Buen fin.




Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena. O iracundo como órgano tempestuoso.
Te lo he dicho con el sol,
que dora cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes.
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas.
Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino.
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela en un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

Luis Cernuda.

viernes, agosto 10, 2012

Placeres palatables

Estoy experimentando con la masa de hojaldre, espero que alguna de mis pruebas funcione, y logre eventualmente hacer el pay, empanada o paste perfecto. Mientras tanto sigo echando a perder y combinando frutas, a ver cuál queda. Ahora intento pasar del pay de manzana y los hojaldres salados y lograr lo indecible: un pay de guayaba con queso y en hojaldre, perfectamente equilibrado.

La repostería es de mis poquísimos pasatiempos. Al igual que me pasa con las colecciones (sólo tengo dos, una de cajas y otra de guías turísticas) les pierdo el interés con notable facilidad. .
Pero a la repostería,  junto con el cuidado de las plantas (que me niego a llamar horticultura, disto mucho de ser tal), el hacer rompecabezas y el (ver) diseño gráfico me gusta dedicarles mi tiempo libre y, en el caso de la repostería, disfruto pensando en posibles fórmulas que potencien el sabor y textura.  Al final veo que ni siquiera es para consumo propio, regalo (o tiro, ejem) la mayoría de mis pruebas, sino por el placer de hacerlo. Hace un año logré el pastel de chocolate perfecto (en sabor) horrendo de apariencia. El secreto fue nada más ni nada menos que la miel de maple, aunque antes probé con mermelada, azúcar glass, varias medidas de Royal y chocolates de distintas consistencias.  Este año intentaré perfeccionar su apariencia y mantener el delicioso sabor, pero más aún, me concentraré en lograr un pay de guayaba digno de la mismísima Nigella Lawson.

Mis contados placeres palatables.



martes, julio 31, 2012

Une Tempête





“Be not afeard. The isle is full of noises,
Sounds and sweet airs that give delight and hurt not.
Sometimes a thousand twangling instruments
Will hum about mine ears, and sometime voices
That, if I then had waked after long sleep,
Will make me sleep again; and then, in dreaming,
The clouds methought would open, and show riches
Ready to drop upon me, that when I waked,
I cried to dream again.”



- Caliban, The Tempest by William Shakespeare 

jueves, junio 21, 2012

Sleep that knits up the ravell’d sleave of care



Sleep that knits up the ravell’d sleave of care,
The death of each day’s life, sore labour’s bath,
Balm of hurt minds, great nature’s second course,
Chief nourisher in life's feast.


-Macbeth, Act II, Sc. ii. 

lunes, junio 18, 2012

Sleep is my radar

El sueño es mi radar, tanto en cantidad como en calidad, el sueño (estado)  y  el sueño (onírico) me indican cómo ando. El insomnio, por tanto, es mi advertencia de que algo no está bien. Hoy tuve insomnio y, a pesar de estar en calidad de zombie en el día, también me ha hecho recalibrarme, centrándome y recordándome lo que me anda moviendo el tapete. En algo de lo mucho que pensé en mi inmisericorde noche de desvelo, fue en los beneficios ulteriores de la vilipendiado insomnio; que a pesar del elevado costo energético, emocional y cognitivo que representa, y de una forma ni tan rebuscada, vaya que lo tiene. Behold: 

Durante el insomnio (secundario a ansiedad en este caso), las preocupaciones se exacerban, promovidas por un aumento de los ritmos beta (15-30 cps), sigma (12-15) yy principalmente del ritmo alfa frontal ( 8-12 cps), cuando no debería de haberlos -tanto al menos- y disminuyendo los ritmos theta (4-7.5 cps) y delta (0.5-4 cps). Sin embargo, la cosa no se queda ahí. La misma angustia y pensamientos obsesivos, provocan una mayor frecuencia y potencia específicamente del ritmo alfa a su vez, lo que hace un círculo vicioso de ansiedad y falta de sueño, que en apariencia (del no-durmiente), parece eterno.

Sin embargo, el otro lado de ese estadio de angustia nocturna es que en cierta medida, y a diferencia de lo que ocurre en la evasiva vigilia diurna, durante el insomnio se  piensan (obsesivamente en muchos casos) las situaciones que nos provocan la angustia. En este punto y si no se ha pasado a un insomnio crónico,  los sueños de las breves fases de sueño REM que se tienen posteriormente, además de ser muy vívidos, se asocian frecuentemente a dicha problemática (nada nuevo, pues). Lo interesante en este punto es que esta actividad conjunta se refleja finalmente en la próxima vigilia, cuando no sólo se afronta la problemática, sino que la confrontación produce menos estrés que antes del susodicho dormir. Por tanto, se tratan de estrategias durante el sueño (y la falta de), que mejoran el desempeño en vigilia, específicamente afrontando las condiciones que promueven la angustia.En estos casos y una vez resueltos los conflictos, el insomnio secundario disminuye, puesto que ya no hay una fuente de ansiedad que aumente el ritmo alfa. No obstante, y como ya menté, se trata de un tipo de insomnio esporádico, no de una condición crónica como en el caso del insomnio primario.

Con esto no estoy minimizando el impacto del insomnio en la vida diaria, sino mostrando un posible efecto benéfico del mismo, al servir tanto como una llamada de atención ante algo que no se encuentra bien, y junto con el bendito sueño REM, mostrando escenarios y estrategias posibles de confrontación ante la problemática de la vigilia ( pausa para una ovación de pie).


Peero aquí cabe mencionar que, contrario a lo que se cree, el sueño no es un estado fisiológico destinado únicamente al beneficio de la vigilia, sino que ambos estados están en un continuo, impactando uno en el otro, de ahí la importancia de mantener un equlibrio entre ambos o sufrir las consecuencias en ambos estados.

El quid pro quo de los estadios fisiológicos que le llaman.


Sleep tight!

domingo, febrero 12, 2012

The Lost Art

El otro día leí la frase get glued to the seat, y pensé en que cuales son las cosas que me hacen acomodarme en mi asiento para disfrutar a plenitud, que me hacen no querer pararme en horas y que el tiempo vuele. Una de ellas es el cine, otras ver registros EEG y otra de ellas es ver imagenes monitas de diseñadores gráficos, particularmente de Tipografía.

Hacía mucho que quería escribir acá y por los malos hábitos que tengo ahora, lo he dejado de lado.  Así que antes de que se me olviden, estas son unas de las imagenes que me han gustado (parte de una enorme colección) y que quería poner.
Creo que en algun momento debo estudiar diseño y caligrafìa. Por el puro amor al arte.


No seré buena, nada, pero seguro me dará placeres indecibles, y con eso me doy por bien servida. Pegada a mi asiento.











miércoles, enero 04, 2012

Short study on the nature of things

When asleep my room no longer existed. My eyes closed these objects faded from my mind, the absence of light causing them, to disappear. It did not caused these things to simply plunge into darkness. They had in fact completely stopped existing because the particles of light no longer bounced  upon their surface, depriving them of what was giving them their form. In a sense this was no mistaken, as nothing really exists without its own image. My unswerving conviction was reinforced by the certainty that if I tried to touch the night table with the tips of my fingers I would have fallen into the abyss and my consciousness would not have the time to reconstruct the object that might break my fall.

Once, when I had to spend the night away from home and we had to turn off the light to sleep, I was in a complete darkness that I noticed I'd never experienced before. The only thing I could hold onto was the clear sound of ticking from the clock, each second passing keeping me from sleep. It was at this first time I realised that the sounds and the images of this world were one, and that even without my presence, these objects might remain. This presented me with undeniable evidence that even if nothing really exists without its own image; and even if the image that I make of the world is also that which I perceive, without light things are still in motion.

The world is beyond me.

Man is kindled and put out like a light in the night time.

Time itself also happened

I believed that I could remember things that hadn't happened yet and couldn't tell the difference between what had already happened and what was yet to come. Another of my beliefs was the idea  that I could only partially change what would happen in the future, while others could control events completely.

When I tried later to explain the feeling, I figured that every moment in which we take part is continously being written in our conscience. Whenever for one reason or another we overlook the writing, the instant in we are immersed is interrupted for an infitesimal unit of time. This lets us glimpse the immediate world for a brief instant, but without remembering, and what we perceive  is indeed registered but with delay, as a memory of something we have lived already...

Today I am witness of the paradox of the stars, whose image as I am perceiving them predates my own birth.

We only ever touch the real though the memory we make of it.. We only remember what will happen, remind our conscience of it in that fraction of a second that separate us from the real.

Laurent Montaron





Estando en Lyon fui al museo de Arte Contemporáneo. Estaba triste, y decidí verme generosa conmigo misma invirtiendo 12 euros en la entrada.  Algo extraño me pasa en los museos, me sacan de contexto y muchas veces no sé ni en dónde estoy hasta que escucho a la gente hablar. El Museo de Arte Contemporáneo está enmedio de la Cité Internationale, diseñada por Renzo Piano. El lugar es muy bonito, rodeado por el Parc de la Tête D'Or y el Río Ródano, no se le podría pedir más.. aunque tal vez más yo diría que le falta vida. Es un lugar inmaculado, pero para mí, desolado. Probablemente estaba afectada por mi lúgubre tono emocional de entonces. En mi recuerdo es un lugar impresionante pero con un dejo de tristeza. A saber pues.

En el museo ví varias exposiciones e instalaciones parte de la Bienal de Lyon. Muchas no entendí, otras de plano no me gustaron y unas cuantas me gustaron y/o interesaron mucho. Este texto es parte de una de las últimas. Es una instalación en video en la que se escucha esta lectura en voz en off. Traté de escuchar lo más atentamente posible, y por lo poco que capté (el audio dejaba mucho que desear), me gustó mucho. Luego ví que regalaban el texto escrito, lo guardé y apenas lo hallé hoy, arrugado y casi roto. Resistió mucho el papelito como para no ser divulgado por acá.