Luces en la ciudad

, by Ana Paula Rivera

Hace 14 años Maury y yo coincidimos (sin saberlo) en el zócalo de la Ciudad de México. Aquí anduvimos viendo las mismas luces bajo el mismo cielo y pensando cosas muy similares. 
Seguramente estadísticamente no tuvo nada de extraordinario pero a mi me parece una muestra más de nuestra. M*a*g*i*a* 
Ahora acá andamos de nuevo, sólo que esta vez juntos. Un mundo de diferencia. 

:-) 


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Warning

, by Ana Paula Rivera


When I am an old woman I shall wear purple
With a red hat which doesn't go, and doesn't suit me.
And I shall spend my pension on brandy and summer gloves
And satin sandals, and say we've no money for butter.
I shall sit down on the pavement when I'm tired
And gobble up samples in shops and press alarm bells
And run my stick along the public railings
And make up for the sobriety of my youth.
I shall go out in my slippers in the rain
And pick flowers in other people's gardens
And learn to spit.

You can wear terrible shirts and grow more fat
And eat three pounds of sausages at a go
Or only bread and pickle for a week
And hoard pens and pencils and beermats and things in boxes.

But now we must have clothes that keep us dry
And pay our rent and not swear in the street
And set a good example for the children.
We must have friends to dinner and read the papers.

But maybe I ought to practice a little now?
So people who know me are not too shocked and surprised
When suddenly I am old, and start to wear purple.



Jenny Joseph


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The small white flower

, by Ana Paula Rivera


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When is still

, by Ana Paula Rivera


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Cazando sueños

, by Ana Paula Rivera



Últimamente mi trabajo se concretó a cazar sueños ajenos en personas muy diferentes. Si bien esto es parte de lo que siempre he hecho, en estas fechas se delimitó más a la observación y análisis sólo de los sueños, he escuchado un sinnúmero de narraciones de sueños, desde los más mundanos a los más extraños, comprometedores y sorprendentes. Por tanto, mis "experiencias oníricas ajenas" han aumentado significativamente.

Una parte de mi trabajo (práctico) se limita a observar los elegantemente llamados, patrones electrográficos y calcular cuándo y cómo es el mejor momento para despertar a las personas justo cuando estén soñando, no muy temprano, para dar tiempo a que se consolide la ensoñación, ni muy tarde, cuando ya no se recuerde. He de decir, que, a fuerza de mucho tiempo, muchos desvelos y muchísimos errores más (y aunque suene presuntuoso) me he vuelto muy buena en mi trabajo, ya que a diferencia de lo que se cree, no por el simple hecho de estar en fase REM una persona está soñando. Tampoco es justamente cuando se presentan los movimientos oculares rápidos, ni cuando estos disminuyen forzosamente. Es un conjunto de fenómenos: "algo" cambia en el registro cuando uno sueña, sólo es cosa de tener paciencia y llegar en el momento apropiado.

 Esta noche termino la parte práctica del inciso 1.1.I-A-a-prima de este (enooorme) estudio en el que tuve a bien embarcarme, y a modo de agradecimiento a todos los que ayudaron al mismo, quiero resumir algunos de los hallazgos clínicos que hemos tenido en los nunca bien ponderados "sujetos sanos, control y/o voluntarios". De aquí en adelante espero sumergirme en las profundidades de las seductoras patologías, pero antes de hacerlo, escribo mis experiencias en la práctica de la observación guiada de los sueños ajenos en personas ni tan comunes ni tan corrientes, pero eso sí, con altísima validez ecológica, enormemente representativos y con alta tasa de predicción (por si algún juez de Journal se dignara a leer esto ;-). Nótese que con esto no pretendo detallar ninguna novedad ante los ojos expertos, sólo chismear a modo de bitácora pública sobre unas poquísimas cosas que he visto en mis múltiples despertares del dormir. Todo esto se podrá hallar escrito muy correctamente en los muchos estudios de despertares experimentales que otros masoquistas e insomnes estudiosos del sueño como yoni han tenido a bien publicar tiempo ha. Pero esto viene como quien dice de mi puño y letra times new roman.

Los sueños son más precisos de lo que creemos: Me impresiona la cantidad de detalle que guardan las personas acerca de un sueño "fresco" a diferencia de uno ya procesado por los mecanismos de vigilia. Las personas sueñan muchísimo a cada noche, viven vidas paralelas de las cuales se tiene un vaguísimo recuerdo al despertar.  No obstante, si se despierta "en caliente" se accede a un mundo de detalles de todas las modalidades sensoriales creados internamente por el cerebro. Aunque todo este detalle se pierda en la noche de los tiempos. Sin embargo, a pesar de esto, por la mañana se observa el efecto que los sueños tuvieron, las personas frecuentemente reportan mejoría en su estado de ánimo, resuelven problemas o simplemente se sienten menos atribuladas. Su sueño es un ayudante mudo (en vigilia), un vigilante que se encarga de restaurar, regenerar, y preparar para el día siguiente, todas y cada una de las noches, en la vida de una persona.

Los sueños cotidianos de las primeras partes de la noche no son tan bizarros como creemos. Probablemente los sueños más extraños de los que se tenga memoria resaltaron y permanecieron en el recuerdo precisamente por su divergencia con la realidad y por un efecto de recencia, sin embargo, los sueños  son más cercanos a nuestra vigilia de lo que pensamos, aunque éstos se olviden. Lo cual me lleva a mi siguiente punto:
Los sueños cambian a lo largo de noche. Los sueños se vuelven más aberrantes en las últimas partes de la noche a diferencia de los de la primera parte (nótese, en sujetos sanos). Los primeros sueños podría decirse que son una especie de escenarios tentativos, donde uno "ensaya" los retos o acciones de la vigilia venidera, o procesa lo asimilado de la anterior, mientras que en los últimos hay una mayor carga afectiva y un mayor desfogue emocional, junto con contenidos más extraños, aventureros e ilógicos (un punto más a favor de la importancia de dormir lo suficiente).
Los sueños en su mayoría son sociales. Al menos durante el sueño REM soñamos con más gente y de forma más activa, mientras que en sueño de ondas lentas (SWS), nos soñamos solos y de maneras más contemplativas.
En los sueños hay misiones. Planes que hacer, objetivos y metas por cumplir aunque raramente nos cuestionemos quién o qué las encarga. Soñamos a colores, blanco y negro y con filtros (de luz, no de censura). Los sueños, aparentemente, no son tan cortos como se creía (se decía que en segundos, más bien son minutos).
Los sueños necesitan tiempo para asimilarse. Si uno despierta justo cuando se está soñando, lo más seguro es que se pierda el sentido del mismo, esto abre la puerta a un mundo de posibilidades: una, que dentro del sueño se esté teniendo un sentido propio, que difiera del sentido y lógica que tenemos en vigilia, y el otro que durante el soñar no haya sentido alguno, que no se requiera, y que sólo al despertar uno le de lógica y planeación al sueño.

Finalmente he de mencionar que condiciones sanas, todos soñamos todas y cada una de las noches, tengamos o no recuerdo de ello.

Por cuursi que suene, de verdad agradezco  el haber podido atestiguar una pequeñísima parte de la vida de muchos sujetos que amablemente me han dejado entrar en su mundo onírico y a todos quienes nos han ayudado en la titánica tarea de acercarnos (aunque sea un pelín) a comprender el cómo, por qué y para qué soñamos.



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My Bloody Valentine.

, by Ana Paula Rivera

Yo tengo una fijación sangrienta con el Día de San Valentín. Hace mucho muchos años ya en este preciso día, me sacaron las muelas del juicio final y me la pasé todo ese día escupiendo sangre, adolorida y con los cachetes de Kiko:


 El año pasado me corté (sangrando no tan abundantemente) y en éste, después de muchos años de que no ocurriera, me salió sangre de la nariz. Seguramente hay muchos días más con coincidencias anuales mucho más notables, pero en este por lo que veo, la sangre me llama.


En fin, para cambiar mi estado de ánimo cuasi perenne en semejante fecha, en este San Valentón dejaré unas bonitas imagenes al respecto.
Y mientras, abrazaré a mi karma carmín y brindaré con un Bloody Mary por el amor que a mí ha llegado. :-)

¡Felíz Día de San Valentón!





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U-lexy

, by Ana Paula Rivera


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La primera noche

, by Ana Paula Rivera

Se supone que en la primera (de dos) noches de registro,  uno no puedo despertar al sujeto, no le puede hacer ni mover nada, ni siquiera tocarle, so pena de que no se acostumbre.
La primera noche es de habituación y punto.
Por lo general es mejor así, se tranquilizan en la primera y en la segunda el dormir en un laboratorio de sueño no les es tan amenazante, y duermen mejor... y sueñan mejor.
"Por lo general"... sin embargo, estoy en una racha en que la primera noche es la mejor, sueñan (según me cuentan en la mañana) cosas tremendas, tienen expresiones faciales extraordinarias, muchísimo sueño REM y movimientos oculares rápidos. En la segunda noche, por el contrario, su sueño se vuelve desabrido y no hay gran cosa que reportar.
Mucho me temo que hoy estoy en una de esas primeras noches espectaculares, y más me temo que por esperar una noche mejor me quede sin datos. El sueño como la vida... aunque espero que más bien sea de esas sujetos estrella con los que los experimentadores soñamos tener y que sin importar la noche, dan datos y relatos al por mayor, sueñan y cuentan sin miramientos.




Mientras tanto píquenle a este link para que vean lo que hago de ociosa en esta noche clara.



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Las cuatro de la madrugada

, by Ana Paula Rivera



Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.




Wislawa Szymborska
De "Llamando al Yeti" 1957

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Del choque, huída y la impunidad que le rodeó.

, by Ana Paula Rivera

Ayer fuí víctima de un hit and run. Mientras circulaba en Ejército Nacional de centro a poniente, y al cruzar periférico, un automovilista manejando un Audi A3 negro con placas del estado de México: MLF (algo más que desafortunadamente no apunté) me embistió después de pasarse sin más ni más, un semáforo en rojo. Cabe mencionar que el conductor orgulloso portador de una playera de las Águilas del Ámérica, no sólo se pasó el alto, sino que venía completamente distraído, dado que venía buscando algo (que evidentemente era más importante que prestar atención al camino) en el suelo de su coche.

 Una vez que golpeó mi coche en la puerta detrás del conductor, y al reclamarle de coche a coche, se limitó a decirme que "no fuera exagerada, y que ni le había paso nada". Nada, decía, a pesar de enseñarle que tenía completamente sumida la puerta trasera, se limitó a considerar que eso no era gran cosa. Le dije que se bajara, a lo que me respondió que sí, sólo que no ahí ya que obstruíamos el tráfico, y que estábamos frente al Hospital Central Militar.  Cuando avancé un poco para orillarme, el hombre decidió aplicar la huída dejándome en plano crucero, con semejante golpe y nadie a quién reclamarle. Nadie a pesar de que había no uno sino CINCO policías, de los cuales NINGUNO se percató ya no de la infracción al pasarse el alto, ni de ir sin cinturón de seguridad,  hablando y buscando algo en el suelo sin prestarle la mínima atención al camino, sino del choque que acababa de ocurrir en sus narices.

Inmediatamente después de que huyera, fuí con los policías para decirles lo que había pasado, que mientras ellos se dedicaban a comer tacos en el camellón, me habían golpeado y huído impunemente, a lo que el policía I. Gutiérrez de la patrulla P16-04 de Polanco, Miguel Hidalgo se limitó a decirme  que "ya no se podía hacer nada, porque como ni tráfico había, que no había caso en perseguirlo, segurito ya se había ido tendido. A lo mucho, lo puedo radiar y a ver si alguien lo ve." Imposible alcanzarlo en una patrulla o motocicleta después de menos de un minuto de que hubiera huído.

Finalmente, los tres policías de tránsito y dos de prevención se cruzaron de brazos y se limitaron a irse a la siquiente calle sin mover un dedo.

No pretendo hacer justicia a través de este medio, sino narrar lo que me ocurrió.Entiendo que mi reacción fue igualmente mala y retardada, al no tomar los datos del conductor e impedir que se fuera impune, puedo culpar a los nervios (que sí tenía y muchos), al coraje, a la distracción, ingenuidad o simple estupidez. Esa es mi parte y la asumo, sabiendo que ahora no podré denunciarlo oficialmente, sino limitarme a una descripción somera. Sin embargo, mientras esperaba la llegada de mi ajustador, y observaba la retahíla de cámaras, patrullas, patrulleros, motociclistas y policías de a pie, pensé que en concreto de qué sirve tanta parafernalia si a la hora de la necesidad efectiva, su reacción es de pasividad y desidia ante quienes los necesitamos.

Siempre he admirado la labor de los cuerpos de seguridad, y considero que es muy fácil opinar desde fuera, criticar a quienes hacen un servicio a la comunidad y se enfrentan a las situaciones más críticas y peligrosas, como es el caso de la Policía del GDF. Sin embargo, en este caso vivido en primera persona, no me deja sino un mal sabor de boca ante el empeño en perpetuar los estereotipos de impunidad, indiferencia, pasividad e idnolencia de los policías viales y de prevención que se supone, deberían estar ahí para hacer otra cosa que estar a la caza de verificaciones vencidas.

Igualmente reflexiono sobre la mentalidad de un conductor, quien a todas luces tendría un seguro con qué pagar un deducible mínimo, y a quien lo único que se le demandaría sería asumir la responsabilidad de un golpe que claramente pudiese haber sido mil veces peor. Sin embargo ni siquiera eso pudo hacer. Prefirió irse y así sentir que había librado una victoria ante algo de lo que él no se sintió TAN reposnable. una distracción a cualquiera se le pasa, gente exagerada. Seguramente se rió de esto, y pensó que pobre vieja loca. Nunca un ápice de concienca y responabilidad al respecto. Me imagino que tal y como pretendió, llegó a tiempo para ver el partido de sus Águilas, al cual evidentemente no podía faltar.

Mi golpe me lo quedo yo, lo pago yo, y mi coraje lo saco por acá.






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Desdicha

, by Ana Paula Rivera


Un día comprendió cómo sus brazos eran solamente de nubes;
Imposible con nubes estrechar hasta el fondo un cuerpo, una fortuna.
La fortuna es redonda y cuenta lentamente estrellas del estío.
Hacen falta unos brazos seguros como el viento, y como el mar un beso.
Pero él con sus labios,
Con sus labios no sabe sino decir palabras; Palabras hacia el techo,
Palabras hacia el suelo,
Y sus brazos son nubes que transforman la vida en aire navegable.


Luis Cernuda.
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Te quiero

, by Ana Paula Rivera

De nuevo lo pongo aquí porque me gusta mucho. Buen fin.




Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena. O iracundo como órgano tempestuoso.
Te lo he dicho con el sol,
que dora cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes.
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas.
Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino.
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela en un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

Luis Cernuda.
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Placeres palatables

, by Ana Paula Rivera

Estoy experimentando con la masa de hojaldre, espero que alguna de mis pruebas funcione, y logre eventualmente hacer el pay, empanada o paste perfecto. Mientras tanto sigo echando a perder y combinando frutas, a ver cuál queda. Ahora intento pasar del pay de manzana y los hojaldres salados y lograr lo indecible: un pay de guayaba con queso y en hojaldre, perfectamente equilibrado.

La repostería es de mis poquísimos pasatiempos. Al igual que me pasa con las colecciones (sólo tengo dos, una de cajas y otra de guías turísticas) les pierdo el interés con notable facilidad. .
Pero a la repostería,  junto con el cuidado de las plantas (que me niego a llamar horticultura, disto mucho de ser tal), el hacer rompecabezas y el (ver) diseño gráfico me gusta dedicarles mi tiempo libre y, en el caso de la repostería, disfruto pensando en posibles fórmulas que potencien el sabor y textura.  Al final veo que ni siquiera es para consumo propio, regalo (o tiro, ejem) la mayoría de mis pruebas, sino por el placer de hacerlo. Hace un año logré el pastel de chocolate perfecto (en sabor) horrendo de apariencia. El secreto fue nada más ni nada menos que la miel de maple, aunque antes probé con mermelada, azúcar glass, varias medidas de Royal y chocolates de distintas consistencias.  Este año intentaré perfeccionar su apariencia y mantener el delicioso sabor, pero más aún, me concentraré en lograr un pay de guayaba digno de la mismísima Nigella Lawson.

Mis contados placeres palatables.



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Une Tempête

, by Ana Paula Rivera





“Be not afeard. The isle is full of noises,
Sounds and sweet airs that give delight and hurt not.
Sometimes a thousand twangling instruments
Will hum about mine ears, and sometime voices
That, if I then had waked after long sleep,
Will make me sleep again; and then, in dreaming,
The clouds methought would open, and show riches
Ready to drop upon me, that when I waked,
I cried to dream again.”



- Caliban, The Tempest by William Shakespeare 

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16 Things you didn't know about sleep.. and I did.. most of them at least.

, by Ana Paula Rivera

16 Things You Didn’t Know About Sleep
Via: Psychology Degree
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